domingo, 27 de diciembre de 2015

La decisión de Sánchez.

En este sistema representativo que padecemos cada decisión electoral termina en una solución indeterminada, como aquellos sistemas de ecuaciones que estudiábamos en álgebra, planteados a base de variables dependientes.

Aparte de la insatisfacción del pueblo que, en este sistema, es molestado para votar y después de hacerlo, es igual lo que vote, al final, siempre, otros deciden lo que les da la gana, lo peor es que, el propio pueblo, llega a tomarse a coña un sistema absurdo que basa su razón de ser en sus decisiones, pero no se fía de ellas, y tienen que corregir sus respuestas.

Pero, es lo que tenemos. Sólo queda pedir, al menos de momento, que los correctores de esas decisiones del pueblo, sean honrados moralmente, y competentes intelectualmente. Ya sé que es mucho pedir, pero es lo que habría, más que pedir, exigir.

En estos momentos estamos en uno de esos periodos post-electorales de corrección de nuestras decisiones de pueblo. En esta ocasión, el recuento ha dado un ganador con más votos que el resto: el PP. Pero, este sistema mal gestado permite las coaliciones post-electorales. Y ahora cabe plantearse distintos tipos posibles de estas coaliciones:
  1. Con un criterio estatalista podría formarse una coalición UNIONISTA (PP+PSOE+C's) con cerca de 300 escaños o una coalición SECESIONISTA (PODEMOS+UP+ERC+ ETC...) claramente minoritaria
  2. Pero si atendemos al criterio ideológico tradicional de división de la sociedad en dos partes no miscibles, podríamos tener una coalición de DERECHAS (PP+ AMBIGUOS) minoritaria y una coalición de IZQUIERDAS (PSOE+PODEMOS+UP+ERCE+ETC+AMBIGUOS) mayoritaria.
¿Qué criterio escogemos? ¿El estatalista que determina si seguimos siendo un solo estado o nos convertimos en 17 estados distintos? ¿O nos decidimos por dejar esta cuestión estatalista en segundo plano y que prevalezca el criterio ideológico de Izquierda-Derecha, pero, que nos puede convertir de rebote en 17 estados distintos por una reacción en cadena del tipo Viva Cartagena, sin otra solución de retroceso que un nuevo golpe de estado?

He aquí el dilema, señor Rajoy. Usted mismo. Si se empeña en ser usted investido por abstención de sus más encarnizados rivales, les está usted obligando a decirle que no. ¿Qué otra contestación podrían darle? ¿Abstenerse? Es pedir imposibles, pero, ni aunque absurdamente lo hiciesen, lo que vendría a continuación, para usted y para nosotros, a lo largo de la legislatura, desde insultos, burlas, descalificaciones de todo tipo, hasta llegar en breve a la moción de censura y la nueva paralización del país, no se lo deseo ni a mi peor enemigo.

¿Qué otra cosa diferente podría usted hacer que la de pedir su propia investidura? Olvídese de investirse, porque no sería de Presidente, sino de Peropalo. No necesitamos un presidente con 120 votos a favor y 255 en contra. Necesitamos un presidente apoyado por esos casi 300 votos que garantizaría una coalición UNIONISTA. Ofrezca usted esa coalición al señor Sánchez. Creé usted esa coalición. En ella su partido sería el miembro más importante, aunque sacrifique una presidencia que en cualquier caso tiene perdida. Pero neutralice de esa forma la formación de la coalición de Izquierdas que pretende PODEMOS. Facilite usted a Sánchez su decisión: O abstenerse y que usted sea Presidente o que sea él el Presidente con una coalición de Izquierdas detrás. Cámbiele la oferta, póngaselo a huevo: Ofrézcale la Presidencia que él quiere, por medio de la coalición UNIONISTA. Eso sí, no se trata de entregar la presidencia gratuitamente, sino con unas condiciones que garanticen que el señor Sánchez se lo va a tener que currar mientras sea presidente.


¿Qué condiciones son ésas? Otro día, en breve, le cuento las que yo pondría. Esas condiciones son determinantes del éxito del trato para usted, para la coalición y para nosotros los ciudadanos, no se vaya usted a creer que vale cualquier cosa. Pero de momento piénselo: 1. Quién decide es Sánchez. 2. Él es el pretendido, por Iglesias y por usted. 3. No le ponga dificultades a Sánchez. 4. No le dé facilidades a Iglesias. 5 Llévese usted al huerto a los dos.

5 comentarios:

  1. Me parece muy acertados tus comentarios.
    De regalo de reyes deseo que ni Rajoy ni Mas sean presidentes. Un abrazo

    ResponderEliminar
  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  3. A mí también me parece acertada la reflexión que haces sobre este tema,y desde luego que Rajoy iba a ser el Peropalo, o quizás el Jarramplas, al que todos le tiran nabos sin piedad, pero tiene que ser muy duro para el PP, admitir el dar la Presidencia a un partido que tiene casi 2 millones de votos menos que ellos, y encima para mí a este Sanchez, le veo como como un personaje con más ambición, que rigor, y con las ideas poco claras. La verdad es que a Rajoy, la oposición, le tiene bastante inquina, pero no hay que olvidar que son más de 7 millones (7.215.530)de votos los que ha obtenido su partido, frente a los 5,5 millones (5.530.693) del PSOE, por lo que también cabría la opción de que gobernase el PP, consensuando otra persona como presidente si es que el problema fuese Rajoy.¿Porqué tendría que ceder el PP que con todo, ha sido más votado, y no puede ceder el PSOE? ¿No será que Sánchez, antepone su ambición a lo demás?

    ResponderEliminar